Esa respuesta —o alguna variante de ella— la escuchó demasiadas veces alguien cercano a nosotros diagnosticada como celíaca. Cada salida a comer era un juego de azar: ¿el cocinero entendió lo que es contaminación cruzada? ¿La cocina compartida tiene las mismas sartenes? ¿El mozo me está diciendo que sí porque realmente sabe, o porque quiere vender?
GlutenGo nació de esa frustración. No como un blog de recomendaciones pagas, sino como un sistema de validación real: celíacos que fueron, comieron, y reportaron su experiencia honesta. Un puntaje que baja si alguien tuvo síntomas. Una guía que distingue "100% sin gluten" de "tiene opciones" porque esa diferencia importa enormemente.
Hoy somos un MVP. Mañana queremos ser la referencia para cualquier celíaco en Uruguay — y después en toda América Latina. Pero antes de escalar, queremos hacerlo bien, con datos reales de personas reales.